viernes, 24 de agosto de 2007

Leyendas Urbanas

A pedido, desempolvo algo que todos ya conocen. Lo habrán recibido por mail alguna vez, o habrán oído comentarios, pero no importa, he aquí de nuevo.
De hecho, muchas de las cosas que aparecerán en Lovaina...ni tan lejana vaina ya las conocemos, las hemos escuchado mil veces. Y es que así somos los latinos, nos encanta contar una y otra vez las mismas historias... Sólo que no son exactamente las mismas. Siempre hay un nuevo detalle, una nueva exageración. Nos manejamos por hipérbolas. ¿Quién no tiene en memoria una cena familiar en donde los tíos cuentan siempre la misma historia, con alguna nueva sazón? Lo mismo nos pasa a los lovaineros, nos alimentamos de una realidad pasada para vivir nuestro realismo mágico. No obstante, algún fondo de verdad hay, il n'y a pas de fumée sans feu, como dicen.

Por eso les propongo titular esta sección: Leyendas Urbanas. En ella, los invito a compartir aquellas anécdotas que son vox populi pero de las que ya no sabemos que es verdad y que es exageración. Y para mejor ilustración, empiezo yo:

Dicen que durante el verano del 96, el Diego Ruiz andaba de capa caída por tener 9 materias para la segunda session. Para colmo, estaba enojado con Dieter por que éste buscaba todas las maneras posibles para poder tener una segunda session ya que sólo había sacado una distinction y quería presentar exámenes ya aprobados (cosa que en los anales de la U, no se había visto). Pero nadie contaba con que el destino se pondría tan vergonzosamente de parte de Diego ya que no solo logró aprovar el año si no que uno de esos 9 exámenes lo aprobó sin estudiar. Al tratarse de un oral, fue desde la mañana a recoger y sistematizar lo que los estudiantes de turno respondían y al tocarle el turno, cayó sobre una de las preguntas que ya había salido... Fue así como el Ruiz desafió y venció al destino. ¡Salud por eso!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Por dios, que alguien cuente la historia del Vampiro, recogido bondadosamente por una familia Lovainesca, tras haberle encontrado hecho un higo, dando sombra a los curiosos baldosines de la calle. En estado, cómo no, etílico. Y se agradecería foto.

J. dijo...

Propongo, del mismo modo, que quien escriba la entrada, firme la entrada. Por aquello de saber quién es el "yo" de "empiezo yo".

Anónimo dijo...

Es que no era necesario, todos sabiamos que ese talento narrativo es de Sebas!!
Me uno a Jorge, por favor!!!!!!!!!!! que alguien cuente esa noche... una noche en la vida del Vampi..., si no estoy mal cuando se despertó habia unos niños jugando con pistolas de agua encima de él.
A proposito, quien putas vive en Moldova y en Senegal????
No sera el Vampi, buscando el camino a Rumania????

Anónimo dijo...

Parece que somos visitados por muchos chismosos. Por cierto, lo del cacharrito ese del contódromo y el geómetro fue cosa mía. Se puede quitar pero me pareció buena idea.